Daniel Álvarez Lamas, Coach profesional desde 2008, fundador del Instituto Ben Pensante y Trainer de la ICCInternational Coaching Community es sin duda uno de los grandes del panorama del coaching en España. Es un grande con una forma increíblemente sencilla de hace coaching y de enseñarlo.

Aquí tenéis una parte de la entrevista en la que describe qué es el coaching de una forma magistral, realmente brillante. Sinceramente, solo por esto acredita que una persona que inspira.

He elegido su explicación de qué es el coaching, aunque no podéis perderos otros temas desarrollados por Daniel con la misma brillantez: Cómo dejó un cargo directivo en un banco para iniciar un proyecto de emprendimiento personal, cómo describe a figuras relevantes del coaching mundial, en unas vibrantes descripciones, que nos dejan con las ganas de conocerlos mejor.

 – Domingo

¿qué es para ti el coaching?

 – Daniel

El coaching es un proceso natural de ayudar a otra persona a tener su mejor pensamiento, su mejor versión. Y su motivación más poderosa. El coaching es una metodología. Eso es lo más importante para mí. Creo que para cualquiera, para entender lo que es el coaching, el coaching es un proceso que tiene, pues como la introducción, nudo, desenlace ¿no? Que es lo natural, no puedes hacer el desenlace antes de la introducción.

Pues el coaching tiene un proceso de clima, objetivo, dificultad, obstáculo, recurso, plan de acción que es tan natural que que no es una cuestión de decir, bueno, ya veremos qué va mejor antes o después.

No, lo único que puedes hacer es masterizar ese proceso. No puedes reinventarlo. Es necesario, cuando hablamos de coaching, entender la humildad de ese concepto.

Que es una metodología, un proceso para lograr el mejor pensamiento de la persona que tienes enfrente. La mejor motivación, la más poderosa motivación de la persona que tienes enfrente. La mejor solución para sus objetivos.

Entonces es como juntar la humildad con unos resultados asombrosos que es debido al prodigio que es el ser humano, no lo que hace el coach, lo que pasa es que el coach debe conocer bien su oficio, eso sí.

Me has pedido una cosa breve y ya me lanzo… (risas).

– Domingo

Volvemos a lo de los tres elementos…

– Daniel

Si, sí, si no me olvido, no me olvido porque es muy importante. Quizás lo más importante de todo. Como decía antes, el coaching es una cosa muy práctica, muy concreta, no es una filosofía, es una metodología.

Esto es muy importante. Tú no llegas allí y le empieces a contar que si Krishnamurti dijo esto, que si Joseph O’Connor dijo no sé qué, que si para vivir la vida tenemos que hacer esto, que si hay que sonreír, que si…

Tú no haces nada de eso, tú cuando estás con una persona haciendo coaching, haces algo muy sencillo, muy sencillo, que luego tiene un resultado brutal. Eso está claro también. O sea, con una sola sesión yo he visto cambios en la vida de las personas, pero muchos. Ese cambio en la vida de las personas se ha despertado porque estaba dentro.

Ese es el poder de las personas. Pero tú, con este proceso, con esta metodología del coaching, ayudas a que la persona abra la puerta, le ayudas a encontrar la llave y ni siquiera le das la llave, le ayudas a encontrar la llave.

Entonces hay que conocer muy bien este oficio y de ahí vienen esas tres  tres pautas que tiene este banco, no el primero. Ya, como lo he mencionado antes, el proceso. El proceso es clarísimo.

No puedes hacer el desenlace antes de la introducción. Puedes hacer en algún momento alguna cabriola, pero mira, si te entretienes mucho en cabriolas, el problema que tienes es que te pierdes.

Entonces, yo la recomendación es conocer muy bien el proceso, conocer lo que puede suceder en cada parte del proceso, evidentemente, porque pueden ocurrir diferentes cosas.

Tener muy claro lo que quieres conseguir en cada parte del proceso: objetivo, primero el clima, después el objetivo, después la dificultad, después, bueno el objetivo hay que visualizarlo, evidentemente, por no entrar en detalle, después de la dificultad, después los recursos y finalmente el plan de acción y consecuentemente la tarea, cuestión muy importante en el proceso.

Entonces, conocer muy bien el proceso. Pero ojo, esto es el primero, el proceso, bien, pero el proceso se puede convertir en un interrogatorio si no tienes lo más importante. Más importante todavía que el proceso es la escucha. Cuando aprendes a escuchar, te das cuenta que nunca has escuchado así.

Cuando escuchas plenamente, empiezas a decir ¡guau, guau!, ¡lo que hay aquí! Porque cuando escuchas plenamente, no me voy a extender demasiado, pero para que se entienda la diferencia, porque cuando no lo ves no sabes todavía lo que es la escucha plena, es difícil ubicarse, ¿no?

¿Qué diferencia puede haber con la escucha normal? Pues por decirlo así, cuando tienes escucha plena, no con lo que estás escuchando, eres capaz de meterte en el mapa de la otra persona.

No estás pendiente de en qué se parece esto a mi mapa. He aquí, lo que está diciendo, se parece a lo que hice el otro día … La solución para eso que yo tendría preparada sería ésta: Si dejas todo eso fuera, disfrutas del mapa de la otra persona y te das cuenta de qué grande es el vivir otra vida. Ser capaz de sentir otra vida. Ésa es la escucha plena, porque desde ahí, si la haces, la otra persona siente eso que tanto necesitamos que es “estoy conectado con alguien, que es, ya no estoy aislado”.

La fuente del estrés es el aislamiento. Estrés y sensación de aislamiento podrían ser sinónimos. En el momento que estás hablando con alguien que realmente te escucha con esa plenitud que te hace sentirte comprendido, lo que te sientes como una especie de relajación ¿no? es como estar en un jacuzzi emocional.

Mis emociones ya no están encerradas dentro de mí, sino que ya están compartidas en un espacio mucho más grande. Gracias a que ese espacio existe porque hay dos personas. Es como una especie de burbuja entre los dos. Todos, eso, lo hemos sentido todos, porque en algún o en muchos momentos, a lo mejor, de nuestra vida, en varios momentos, espontáneamente surge la escucha plena.

Pero el coach la hace sistemáticamente, porque cuando una persona se siente comprendida, lo que sucede es que se empieza a explicar mucho mejor y empieza a contar aquello que ni siquiera a sí misma se había contado, aquello que estaba como apelotonado en su mente empieza a encontrar el sitio en el cual lo va desplegando.

– Daniel

Y el tercer elemento, eso con la escucha y el proceso, pero ¿qué pasa? No puedes hacer tú esa escucha como coach si no eres capaz de ponerte en el estado en el cual esa escucha es posible.

Es un estado de absoluta ecuanimidad, serenidad, brillantez, creatividad, conexión con la otra persona, amor, paz, todo eso, ¡que curiosidad! todo eso que consigues cuando dejas todos tus pensamientos aparte.

Ni siquiera con tus ideas, nada ¡fuera!, sólo estás allí para tu capacidad de escucha, de que ese mapa que la persona tiene sienta que también está en otro sitio y que con esa conexión hacia fuera, que tiene que culminar hablando y contando sus pensamientos y creando sus pensamientos al tiempo que los cuenta.

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